Reflexología

La Terapia de la Reflexología podal es una técnica milenaria, que consiste en la aplicación de una presión y masaje específico, en ciertos puntos reflejos de los pies, mediante el cual, estimulamos el mecanismo autocurativo del propio cuerpo y organismo.

El origen de esta técnica ancestral, se ubica en Oriente, (China) y su antigüedad se remonta a más de 5.000 años. Esta técnica también era conocida y la practicaban los Egipcios, según se ve en un grabado encontrado y en el que se observa su práctica.

¿Qué es el “Método FISIO-Lógico ©”?

ReflexologíaEl “Método FISIO-Lógico” de la Reflexología podal, se basa en las mismas técnicas de masaje y presión digital de siempre, pero TRABAJANDO DIRECTAMENTE, las zonas del SÍNTOMA, DOLENCIA ó MOTIVO DE VISITA DEL PACIENTE, así de esta forma, se obtienen mejores resultados en todos los aspectos y apartados de la sesión Reflexológica.

Una sesión Reflexológica, suele durar un minino de 30’ y un máximo de 60’, en los cuales se procede a un primer masaje inicial en todas las zonas reflejas del pie para activarlo, pasando inmediatamente a trabajar los puntos específicos del motivo de la visita y terminando con otro masaje en todas las zonas del pie para relajarlo.

La Reflexología, tiene pocas contraindicaciones aplicables, pudiendo tratar sintomatologías tanto físicas, mentales y emocionales. Aun que si es cierto, que se la conoce mas, por sus efectos físicos, pues estos se empiezan a notar casi de inmediato y no mas allá de las 48h. transcurridas después de las sesión.

Cambios y conclusiones:

Recibir una sesión Reflexológica podal, es agradable y reconfortante, a todos niveles. El concepto que se tiene de ella, considerándola como una Terapia que causa dolor, va cambiando día a día entre los pacientes, al introducir nuevas técnicas de presión e incorporando masajes zonales y específicos, para las personas con pies sensibles. Y uno de estos cambios, es el Método FISIO-Lógico ©.

Las terminaciones nerviosas con las que se trabaja en esta Terapia, se encuentran muy cerca de la superficie de la piel, por lo que no es necesario presionar excesivamente sobre los puntos a tratar y si además, se le aplican a estos puntos, unos leves masajes, el resultado final, es el de una sesión casi indolora y relajante al mismo tiempo.

Jaume Jordán